Repentinamente

Y así de esa forma sucedió. Sin preverlo ni intuirlo y habiendo dejado de imaginarlo desde hace tiempo.

Hoy, tenía que ser hoy. Después de años, temores y algunos recuerdos prepotentes y forzudos que iban y venían mientras otros recuerdos nunca lograban salir de acá.

Y fue fuerte, tan fuerte como la última vez. Como me acordaba de la última vez. Los abrazos y las emociones. Saber que todavía, eso de hace mucho tiempo, es fuerte y que está vivo. Perdido y vagando, pero vivo.
Todavía no puedo creerlo. ¿Tendré que refregarme los ojos y aclararme la garganta por mucho tiempo más?

Cosas como esta hacen que un día que nació mediocre terminé como otro recuerdo imborrable, por el resto de una vida. Cosas como esta de hoy, que encontré a una vieja amiga.

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acerca de este blog

Este es el weblog personal de Sebastián Veggiani, quien no se hace responsable por lo que puedas leer acá.

Encontrarás alguna que otra idea salida de esta cabeza y las cosas que me voy tropezando por la vida.

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