KO
Hoy se cayó una señora al tropezar con una baldoza suelta. Al intentar ayudarla vi en sus ojos que ese golpe era el golpe de knock-out de una serie que le vendría propinando la vida. Esas lágrimas no eran lágrimas del dolor en el cuerpo. Eran las lágrimas de abandonar la pelea y esperar la cuenta de 10.
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