duérmete niña…

Te veo aquí a mi lado. Con tu pelo desordenado bajando por la cara y arremolinándose alrededor de los labios. Abrazando la almohada y tapada hasta los hombros por las sábanas bordó, del mismo color de tus labios.

Ahí estás, con tus últimas movimientos voluntarios a punto de abandonar este mundo y a visitar ese otro del que a veces me traés historias graciosas y un tanto absurdas, o (algunas veces) historias feas y que más vale que olvides lo más rápido posible. Pesadillas creo que le dicen pero es una palabra que no me agrada.

En un rato también me voy a acostar. Acá, al lado tuyo, pero con la diferencia de que no recordaré mañana mis historias de ese otro lado. Ya sabés.

Pero, espero despertar y que estés a mi lado como siempre.

Te amo, que descanses.

Deja tu comentario

Tip: Pudes usar las siguientes etiquetas si sabes cómo: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

acerca de este blog

Este es el weblog personal de Sebastián Veggiani, quien no se hace responsable por lo que puedas leer acá.

Encontrarás alguna que otra idea salida de esta cabeza y las cosas que me voy tropezando por la vida.

máquina del tiempo