un poco más solo
Y así, una mañana muy fría de mayo del año dos mil ocho me quedé sin ningún abuelo. Para siempre.
Igual, yo se que mi Oma me espera en algún lugar con tostadas con manteca y dulce de guindas.
Y así, una mañana muy fría de mayo del año dos mil ocho me quedé sin ningún abuelo. Para siempre.
Igual, yo se que mi Oma me espera en algún lugar con tostadas con manteca y dulce de guindas.