un poco más solo

Y así, una mañana muy fría de mayo del año dos mil ocho me quedé sin ningún abuelo. Para siempre.

Igual, yo se que mi Oma me espera en algún lugar con tostadas con manteca y dulce de guindas.

Los comentarios están cerrados para este artículo.

acerca de este blog

Este es el weblog personal de Sebastián Veggiani, quien no se hace responsable por lo que puedas leer acá.

Encontrarás alguna que otra idea salida de esta cabeza y las cosas que me voy tropezando por la vida.

máquina del tiempo