¿quién dijo que el romanticismo murió?
Les voy a contar una historia de amor.
Les presento a Cirano:
En realidad no sabemos cuál es su nombre pero lo bautizamos así en honor al romanticismo que demostró. Este Sr. se pasó una semana entera noche y día llorando del otro lado del portón de casa para lograr la aceptación de alguna de nuestras perritas que se encontraban al final de su periodo de celo.
Además, para lograr total aceptación familiar nos acompañaba casi todos los días hasta la parada del colectivo y luego volvía a su custodia. También gruñía y alejaba a cuanto (otro) perro se acercara y amenazara su oportunidad.
La verdad que el perrito se merecía el primer lugar pero lamentablemente Dharma y Emma no están planeando tener hijos por el momento.
Este post es un sincero homenaje a Cirano.
Deja tu comentario